Salsa al pesto con extra de queso.

La mayoría de los que me leen, conocen mi desmedida afición al queso. Cuando estuve de viaje en Japón, donde apenas tienen lácteos, perdí más de dos kilos y las piernas se me quedaron lisitas, sin celulitis. Y sólo porque no había queso. Por supuesto, en cuanto volví a España recaí en mi vicio… y en mi peso. Sin embargo, curiosamente, no siempre me han gustado todos los tipos de queso.

El protagonista de hoy, el parmesano, no tuvo un buen comienzo conmigo. Lo probé por primera vez en un restaurante de Valladolid, estando de camping con mis padres. Era un restaurante muy bueno, posiblemente uno de los mejores de la ciudad – mis padres y yo éramos muy bohemios, dormíamos en el camping y comíamos en los sitios más punteros – y yo pedí, en honor a mis ocho o nueve años, espaguetis con queso. Cuando los tuve delante y empecé a comerlos, mi primera impresión fue un sabor a jabón muy fuerte.

Era el parmesano, y no me gustó nada, así que me dejé la mitad de los espaguetis. Como el restaurante era de categoría, acabó por salir el dueño, que era un hombre bastante grande, para preguntar cómo estaba la comida y, al ver mi plato medio lleno me preguntó: “¿no le gustan los espaguetis?”, con una voz tan grave como la de Leonard Cohen, lo que hizo que me asustara muchísimo. De hecho, en mi memoria, cada vez que recuerdo este hecho, no veo a  Terenciano Panero, que era como se llamaba el caballero, sino a Leonard Cohen. Como resultado, le cogí manía al restaurante y ya no volvimos a él en las siguientes visitas a la ciudad.

De eso ha pasado muchísimo tiempo. Tanto, que el restaurante, que se llamaba Mesón Panero, ha cambiado de nombre y ese señor que tanto miedo me daba murió hace años. Sin embargo, pasé años odiando el parmesano hasta que, un día, que ni siquiera recuerdo, se hizo la luz.

Sin más  preámbulos (que ya ha habido bastantes) comenzamos con la receta.

SALSA AL PESTO

Ingredientes (para 4 personas)

– 70 g de queso parmesano.

– 40 g de piñones

– Un buen puñado de albahaca natural.

– Un diente de ajo pequeño (o medio, si lo prefieren muy suave)

– Aceite de oliva.

Preparación.

Antes de nada, aclarar que la salsa al pesto que vamos a preparar tiene cierto exceso de parmesano, de forma que es más espesa que la tradicional. Basta con reducir el parmesano para que se asemeje más a la salsa a la que están acostumbrados. Por cierto, el parmesano recién rallado está muchísimo más bueno que el que viene ya rallado en paquetes. No tiene ni punto de comparación, así que les recomiendo encarecidamente que compren un trozo de parmesano en lugar de un paquete. Ya verán, notarán la diferencia.

Lo primero que se hace es machacar un poquito los piñones en un mortero, para que luego sea fácil pasarlos por la batidora. Después se ponen en el recipiente de la batidora con el parmesano, el ajo cortado en unos cuantos trozos y la albahaca picada. Entonces se le echa un chorreón de aceite. Más vale quedarse cortos con el aceite que pasarse, porque si ven que ha salido demasiado espesa, pueden echar un poquito más, pero no podrán quitarle el aceite si se han pasado. Y pasarse con el aceite hace que la salsa se estropee.

Una vez juntos todos los ingredientes, no resta sino batirlos, que diría el capitán Alatriste. Cuando obtengan una pasta uniforme, ahí tienen su salsa al pesto.

¿Y qué hago con ella?, se estarán preguntando. Montones de cosas, en realidad. Lo más simple, pasta al pesto. Si le añaden además unos berberechos saldrá buenísima. El pesto, si se calienta o se hornea, forma una costra deliciosa, por lo que se puede servir con pescado al horno extendiendo una buena capa de pesto sobre el pescado y horneando. Quedará una costra muy resultona. También pueden hacer crostinis, que básicamente son tostadas con pan rústico muy italianas con la salsa por encima. Y si se sienten con ganas de hacer una cena informal con amigos y quedar de super cocineros de fusión, hagan tempura de verduras con salsa al pesto, no quedarán defraudados. Experimenten, esta salsa tiene un sinfín de posibilidades.

Anuncios

10 Respuestas a “Salsa al pesto con extra de queso.

  1. *llora de emoción*

    qué cosas más ricas me pones por la mañana temprano….ains.
    La salsa al pesto es uno de los olores que más recuerdo de mi estancia en Italia, me resulta casera y me da morriña al recordar los platacos de pasta que me apretaba entre pecho y espalda por las noches 😥

    tengo muchas ganas de hacerla y aaaaaaaaaaaah, parmesano mío de mis amores….allí los veía en el super como ruedas de camiones de grandes, y siempre que volvía a casa de visita, tenía que echar un trozo de parmesano y la caja de mozzarella de bufala, jejejeje.

    Ains, si es que me das en todo el gusto. Pues eso, que me apunto a preparala ^^

  2. Yo tenía el queso en mi vida como quien usa calcetines: algunos te parecen más monos que otros, pero la mayor parte del día ni se piensa en ellos. Pero desde que vivo con la niña que se dejó los espaguetis, el queso es estrella en nuestra mesa y he probado de algunos tipos que ni conocía: el parmesano, por ejemplo (y me gustó desde el principio).

  3. Lo cierto es que a mi también me gusta mucho el queso, aun tengo muuucho que descubrir de él pero la verdad es que me intriga bastante hacer algo con una salsa así, todos los ingredientes me gustan y tampoco parece muy complicado 🙂 y suelo aliñar bastante las comidas con salsas , vinagres etc… el otro día precisamente me hice una ensalada muy buena pero eso de echarle vinagre de Módena liso y laso se me quedaba un poco cutre XD Me has dado una idea ^^

  4. Uy, qué rico el pesto y ¡con más parmesano! Me has conquistado con esa receta, mil gracias.

  5. ¡Gracias por vuestros comentarios! Seguramente aparecerán por aquí unas cuantas más recetas de queso. 🙂

  6. No me esperaba que alguna vez te hubieses dejado un plato de pasta por el queso! (aunque, seguro que estarás pensando que ya me lo habías contado pero que no lo recuerdo). 😛
    Suena muy bien, esa salsa de pesto, incluso para mí.

  7. Estaba pensando que tú habías probado esta salsa, pero no, tú probaste en Huelva, en nuestro primer piso, la versión 1.0, que no llevaba albahaca natural ni piñones. Un desastre, vamos. Y creo que no, que no te había contado la anécdota, ni a Fran tampoco, lo cual es un poco raro, por cierto.

  8. Ainsss….. queso… me gustan todos, de todos los colores, sabores, y en especial el de cabrales…. sin queso el mundo no seria mundo…. me encanta esta receta, me la apunto. Un beso.

  9. Eaa, yo como pesto desde que tengo memoria, y el parmesano lo amoooo !!! Bien por la receta, aunque yo hago como mi abuela, no le pongo piñones sino nueces. Sí, usen albahaca así al natural, nada de albahaca seca y partida en 1000 trocitos y ajo deshidratado… =)

    Probalo con las nueces, así las hacía mi Nonna =) Besooteee

  10. MI VIDA SE DIVIDE EN 2 ANTES DE HABER PORBADO LA SALSA ALPESTO Y DESPUES DE HABERLA COMIDO ES UNA COSA DE OTRO MUNDO !!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s